El Papa León XIV pidió a los sacerdotes evitar el uso de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT para preparar sus homilías, al considerar que esta tecnología no puede sustituir la experiencia personal de fe ni la relación viva con Jesucristo.
Durante un encuentro con el clero de la diócesis de Roma, el pontífice comparó el ejercicio de la inteligencia con el funcionamiento de los músculos del cuerpo. “Como todos los músculos del cuerpo, si no los usamos, si no los movemos, mueren. El cerebro necesita ser utilizado, así que nuestra inteligencia también debe ejercitarse para no perder esta capacidad”, afirmó.
León XIV subrayó que la homilía no es simplemente un discurso bien estructurado, sino un acto de transmisión espiritual. “Dar una verdadera homilía es compartir la fe”, enfatizó, y reiteró que la inteligencia artificial “nunca podrá compartir la fe”. De acuerdo con el portal oficial Vatican News, el Papa insistió en la importancia de ofrecer un servicio “inculturado” en cada parroquia, es decir, profundamente conectado con la realidad concreta de la comunidad. “La gente quiere ver vuestra fe, vuestra experiencia de haber conocido y amado a Jesucristo”, expresó.
En la misma reunión, el pontífice alertó sobre los riesgos de los engaños en internet y la superficialidad que pueden fomentar las redes sociales. Señaló que no basta con cumplir mecánicamente con prácticas como “recitar el breviario lo más rápidamente posible”, sino que es necesario dedicar tiempo real a la oración y a la relación con Dios. Para León XIV, solo una vida auténticamente arraigada en el Señor permite ofrecer algo verdaderamente distinto en medio de la cultura digital.
Advirtió también que plataformas como TikTok pueden generar la ilusión de que se comparte algo valioso al acumular “me gusta” y seguidores, cuando en realidad puede tratarse de una dinámica engañosa. “Si no transmitimos el mensaje de Jesucristo, quizá estamos equivocados, y debemos reflexionar con atención y humildad sobre quiénes somos y qué estamos haciendo”, concluyó ante los sacerdotes.
Las declaraciones se suman a otras intervenciones del Papa sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad. En diciembre de 2025, durante un diálogo con participantes de la conferencia sobre inteligencia artificial y cuidado de la Casa Común, advirtió sobre el riesgo de que esta tecnología profundice la concentración de riqueza y poder, y llamó a garantizar que su desarrollo beneficie a toda la humanidad y no solo a una élite.
León XIV ha señalado que la expansión de la inteligencia artificial ya transforma la vida cotidiana de millones de personas y obliga a repensar el modelo de crecimiento social y tecnológico. Según el pontífice, la fe en la capacidad humana para orientar esta evolución se debilita cuando se percibe que el desarrollo tecnológico es inevitable y escapa a la voluntad colectiva.
En ese contexto, planteó la necesidad de una acción coordinada que involucre a la política, las instituciones, las empresas, el sector financiero, la educación, los medios de comunicación, la ciudadanía y las comunidades religiosas. Solo así, afirmó, se podrá asumir la responsabilidad compartida de guiar la inteligencia artificial hacia el bien común, anteponiendo ese objetivo a cualquier interés económico concentrado en manos de unos pocos.
El Papa recordó además que la inteligencia artificial provoca cambios acelerados y profundos que impactan dimensiones esenciales de la persona humana, como el pensamiento crítico, la capacidad de discernimiento, el aprendizaje y las relaciones interpersonales. Frente a este panorama, dejó abierta una pregunta central: cómo garantizar que el desarrollo tecnológico sirva verdaderamente al bien común.
Al citar la Doctrina Social de la Iglesia y el trabajo interdisciplinario de expertos, León XIV insistió en la urgencia de reflexionar sobre el significado de ser humano en la era digital, subrayando que ninguna herramienta tecnológica puede sustituir la vivencia personal de la fe ni la responsabilidad ética en el uso de la innovación.